28 de febrero de 2014

DEUDA ILEGITIMA







La reciente sentencia del Tribunal de Estrarburgo pone de manifiesto la ilegalidad de un impuesto creado por el Partido Popular cuando Aznar presidía el gobierno, el denominado "céntimo sanitario", denominación que tampoco obedece a la realidad dado que la cuantía del impuesto superaba, cuadriplicaba en algunos casos esa cantidad.

El alto tribunal declara improcedente la aplicación del impuesto sobre la base de que su recaudación no se ha destinado a aquello para lo que fue creado. En este sentido podríamos suponer que en general aquellos impuestos cuya recaudación no se destina estrictamente al mantenimiento del gasto público del Estado Central o de las Comunidades Autónomas en justa correspondencia con lo reflejado en los Presupuestos Generales, son impuestos indebidamente recaudados y por tanto deberían ser devueltos a aquellos que los han pagado. De forma similar podríamos concluir que ciertas partidas de la deuda pública asumida no deben ser abonadas por el Estado si su importe no se ha destinado exclusivamente a lo público. Si la petición de IU relativa a la realización de una auditoria de la deuda pública española está cargada de razón, la sentencia dictada sobre el "céntimo sanitario" fortalece sobremanera dicha petición.

Muchos son los capítulos donde podríamos incidir y será labor de la auditoria, si esta finalmente se efectúa, diseccionar y definir con claridad las irregularidades, no obstante en la mente de todos está el importe destinado a sanear las entidades financieras españolas, todas ellas entidades privadas totalmente ajenas a lo público. Entidades financieras cuyos gestores han cometido numerosas irregularidades e incluso delitos, actuaciones que de forma clara han sido la consecuencia de su quiebra.

Una actuación del gobierno que en ningún caso es aceptable y menos aún cuando la población está sufriendo recortes importantes como consecuencia de la reducción de partidas presupuestarias ya de por si escasas. De aquí la necesidad urgente de auditar la deuda pública y tomar medidas para que el sector privado que se ha beneficiado del endeudamiento cargue con la devolución de lo indebidamente entregado.

Entidades financieras cuyo gobierno, en la práctica totalidad de los casos estaba a cargo de representantes de partidos políticos y presididas por personajes designados por Partido Popular y PSOE, partidos que siempre han estado presentes en el mundo de la banca desde 1978, tanto en sus consejos como desde las mesas de sus despachos ministeriales. Son demasiadas las operaciones relacionadas con la banca que han costado dinero a los españoles. 

(1).Ya en 1979 Carlos Solchaga, a la sazón Consejero de Comercio del segundo Consejo General Vasco y Pedro Toledo por entonces consejero delegado del Banco de Vizcaya, amigos íntimos, maniobraron para que el Vizcaya efectuse el asalto a la cúpula financiera del país. Poco después cae Banca Catalana, entidad ligada al entonces presidente de la Generalitat Jordi Pujol, dejando un agujero de 150.000 millones de pesetas. En 1983 tal y como se pactó con Toledo, Carlos Boyer y Solchaga renuncian a la intervención del Estado y en el Consejo de Ministros del 19 de mayo entregan Banca Catalana a un grupo de 14 bancos capitaneado por el Banco de Vizcaya, el cual finalmente en marzo de 1984 anuncia su opción de compra sobre el banco catalán. A partir de ese momento las ayudas del Banco de España para reflotar Banca Catalana son muy numerosas, ayudas en dinero contante y sonante que el Vizcaya coloca en Obligaciones del Estado al 18% de interés, tras la información recibida de Carlos Solchaga en el sentido que las nuevas emisiones de Obligaciones iban a reducir su tipo de interés. Con los beneficios obtenidos del dinero público entregado por el Banco de España, Pedro Toledo saneó totalmente Banca Catalana y la añadió al patrimonio del Vizcaya sin que le costase un solo duro.

Situaciones como la de Banca Catalana, en las que intervienen políticos, miembros del gobierno y presidentes de bancos hay muchas en la reciente historia española, poco a poco iré exponiéndolas en futuras publicaciones. Igualmente existen en el sector eléctrico desde que los bancos intervinieron decididamente en él. Operaciones que finalmente siempre acaban repercutiendo en el recibo de la luz de todos los españoles. Por citar ahora un caso, ya en 1983 y a consecuencia del parón nuclear, se otorgó al Vizcaya una indemnización de 300.000 millones de pesetas por el paro de las obras de la Central de Lemoniz, dinero que pagamos entre todos con cargo al recibo de la luz.

Después de adquirir información sobre el manejo que del dinero público se viene efectuando desde siempre en España, el clamor popular debería ser de  magnitudes excepcionales y los tribunales de delitos económicos deberían estar colapsados por las demandas. Muy al contrario se sigue utilizando el poder político y el dinero publico para llenar los infinitos bolsillos de banqueros y empresarios, los cuales a su vez ponen extremo cuidado en que no les falte de nada a sus benefactores.

Benito Sacaluga



(1). El Dinero del Poder. Aut. José Diaz Herrera / Ramón Tijeras. Ed.Cambio 16. ISBN:84-7679-190.9.

27 de febrero de 2014

EL RESCATE DE RAJOY





El presidente que ganó unas elecciones prometiendo y que inexplicablemente sigue en su puesto después de no cumplir con ninguna de sus promesas, tiene ahora la poca vergüenza de pedir a los españoles que le aplaudamos y le estemos eternamente agradecidos por no haber pedido el "rescate" a la Unión Europea. No nos explica con detalle lo que hubiera supuesto el rescate para la economía doméstica, la única real, pero nos dice que de haberlo solicitado estaríamos peor. No estoy de acuerdo. Todo dependería de para que se hubiese pedido el temido rescate. Como prueba de las bondades del auxilio europeo están los bancos españoles, que antes de que Rajoy pidiera dinero para salvarlos, en plan rescate pero menos según él, estaban todos con problemas y hoy sus beneficios empiezan a sonrojar al personal, incluso a aquellos a los que la banca mandó a su casa con jubilaciones anticipadas para aligerar la nómina y que han sido sustituidos por máquinas expendedoras sin buzón de reclamaciones pero con cobro de peaje.

Rajoy dice que no pidió el rescate pero no nos dice que quizás después de pedirlo no nos lo hubieran concedido, tal y como hacen los bancos con sus clientes cuando les piden un préstamo y las posibilidades de que se lo devuelvan son pocas o nulas. En una cosa si que tiene razón Rajoy, él no estaría en la tribuna del Congreso en plan salva-patrias. Eso si, estaría muy ocupado con la Comisión Europea intentado cuadrarle las cuentas de España y las de su partido.

La realidad es que España no ha pedido el rescate a la UE, se lo ha exigido, sin pedirlo siquiera, a los españoles, que es más cómodo y además no hay que pagar intereses. El dinero del pueblo se ha utilizado para que el estado pueda mantener políticas liberales, una especie de feudalismo japonés donde la clase trabajadora mantiene a las demás desde la pobreza, un feudalismo hispano en el que los samurais han sido sustituidos por fuerzas de orden público, los ciudadanos por siervos, la moneda por vales de Cáritas, la justicia por el fuero del PP y en el que miles de seres humanos intentan salvar a nado el foso del castillo huyendo de la hambruna, pero que son rechazados con el actual sustituto del aceite hirviendo nada más llegan a tocar la elevada muralla de una colonia española. Manda huevos.

Después de todo lo que Rajoy nos ha quitado para no tener que pedir el rescate, bueno seria que nos explicase si hemos salido ganando o si por el contrario los únicos beneficiados han sido él, los bancos y la CEOE. Sería la única forma de conseguir que le agradeciéramos algo, aunque solo fuesen las explicaciones.

Un perdida de derechos sociales y laborales, libertades y poder adquisitivo de los salarios como los que padecemos, más seis millones de desempleados, junto con un aumento de la deuda pública en más de trescientos mil millones de euros, un déficit público prácticamente sin variación a la baja y una modificación de la Constitución para garantizar por encima de todo el pago de la deuda, son consecuencias muy graves que deberían ser comparadas con las que un rescate a tiempo hubiera traído consigo, más aún si las medidas sustitutorias aplicadas solo ha dado como resultado la disminución del PIB negativo en una décima o menos.

Los trabajadores, estudiantes y pensionistas están rescatando del rescate a la España oficial, pero a ellos no los va a rescatar nadie, tampoco se les va a devolver el dinero incautado, menos aún con un presidente de gobierno que antepone su ideología e inconfesables compromisos al bien general y a la decencia. Un payaso caro y sin gracia anclado a la pista de su particular circo donde solo se ríen él, las fieras y la taquillera. Efectivamente, tal como dice y repite constantemente, él es el responsable de la actual situación de los españoles, en eso tiene razón, yo solo espero que no se nos olvide.

Benito Sacaluga



26 de febrero de 2014

FAMILIAS DE ACOGIDA







Ahora que todos estamos más o menos tiesos, aunque algunos ya hayamos pasado de la rigidez ocasionada por el frío económico para situarnos en la flacidez de una autentica mierda recién expulsada, nuestros gobernantes varios se afanan en loar a la institución familiar como recipiente de salvadora acogida de aquellos sus componentes a los que ya lo único que les queda para poder seguir en su estado de muertos vivientes es la practica de la mendicidad en cualquiera de sus variantes conocidas.

Las familias de acogida modernas ya no atienden únicamente a niños del Sahara o Mauritania,( siempre me he preguntado porque no de los suburbios de, por ejemplo, Almería) a los que convierten en sus más queridos hijos a cambio de llenar sus vidas por unos meses y proporcionarles el placebo solidario, niños que acogen de forma voluntaria sin escatimar en medios ni esfuerzos. Otra variante se da actualmente, acoger al desgraciado/a de la familia que a pesar de no haber hecho nada por conseguirlo se ha convertido en pobre oficial, tan pobre que en algún momento ha pensado en saltar la valla de Ceuta en dirección Marruecos para vender su DNI a cambio de productos típicos de Chauen. Esta acogida del familiar pobre oficial no se hace de forma ilusionada y voluntariamente provocada, sino que se hace por esa obligación no escrita que hipócritamente forma parte teórica de la definición de la familia como pilar de la sociedad. El acogido niño del Sahara tiene fecha de caducidad, el pobre español no.

Realmente la acogida del familiar pobre es un gran problema, más aún si el acogedor no goza de una situación económica desahogada. Desde el primer momento en que el intruso deposita su escaso equipaje en la cama mueble de su familiar, éste empieza a contar las horas que faltaran para que un golpe de suerte favorezca al recién llegado y así pueda desaparecer eternamente agradecido.

Pasadas algunas semanas el intruso por necesidad empieza a perder lo único que le quedaba: la dignidad. El ambiente se enrarece y termina por darse cuenta de que es un autentico estorbo para el ejercicio del egoísmo de su patrón/a. En silencio en la desplegada cama mueble, una cama que ahora nadie se alegra de haber comprado, el pobre entiende que debe plantearse su salida, pero ¿ a donde?, no obstante y a pesar de que sabe que la incógnita no es despejable, su cerebro realiza complicados ejercicios de cálculo de fantasiosas posibilidades, unos cálculos que siguen en funcionamiento una vez que el sueño ha vencido a la inútil y larga velada.

Los días pasan convirtiéndose en un continuo desperdicio, la caritativa comida no consigue ya superar el paso por el gaznate a causa de los reproches sobre su falta de capacidad para, simplemente, pagarse los alimentos. Los días, horas y minutos pasan a ser un martirio personal, silencioso y eficaz que solo acaba cuando la dignidad renace haciendo sucumbir a la impotencia. Un día cualquiera el pobre miente como nunca ha mentido y dando saltos de alegría anuncia que un antiguo amigo, rico y sobrado de pasta, ha insistido en darle acogida y además proporcionarle un trabajo en su extensa mansión del Uruguay. Agradece los favores prestados por su familiar, llena su bolsa de viaje, recoge la cama mueble y se marcha con una sonrisa en la boca, esa sonrisa que solo puede provocar la recuperación de la dignidad. Mientras, el familiar acogedor, después de cerrar la puerta de sus tristes dominios, suspira elevando los ojos al techo ( en su casa no hay cielo) para inmediatamente ventilar la pequeña habitación donde el desgraciado de su hijo, hermano o primo pasó los peores días de su vida.

Una vez lejos de su provisional alojamiento, el pobre quema su inútil DNI y de la manera más digna y barata posible se quita la vida mientras tararea cualquier canción de Manolo Tena. Se mata simplemente para descansar sin tregua allí donde nadie le va a poder poner mala cara cuando meta su ropa interior en la lavadora o encienda el cigarrillo que ha comprado con el último euro que le quedaba.

Si señores del gobierno, den ustedes gracias a las familias de acogida, su maniobra para convertirlas en el único recurso provisional para los desgraciados ha conseguido que gran parte de ellos pierdan la dignidad y fuerza necesaria para acabar con sus políticas, y que la otra parte se haya puesto delante de un tren de cercanías en una curva sin visibilidad aligerando así la cifra de parados. Además, que coño, también han puesto a prueba el espíritu familiar y separado así el polvo de la paja existente en esta antigua institución. Como propina, y de paso, han legitimado una vez más la sabiduría del refranero español: "Las visitas dan alegría...y cuando se van... más todavía". Claro que, habrá de todo, digo yo.

Benito Sacaluga

25 de febrero de 2014

LA SEGURIDAD CIUDADANA VERSUS LA SEGURIDAD DEL CIUDADANO.





Parece ser que el Consejo General del Poder Judicial no está dispuesto a refrendar la llamada "Ley de Seguridad Ciudadana", impulsada por el Partido Popular desde la óptica de un ministro del Interior que lleva enganchado a los cargos públicos desde 1978, ni más ni menos que treinta y seis años. El CGPJ no está solo en la crítica de la ley, la Unión Europea y el Consejo de Europa ya han hablado al respecto y no precisamente para elogiarla, todo lo contrario.

La ley en cuestión, entre otros aspectos, recorta las libertades ciudadanas y convierte a los agentes de orden público en instrumentos recaudatorios. Las sanciones administrativas sustituyen a algunas de las hasta hoy solo perseguibles por vía judicial exclusivamente. La sanción administrativa una vez impuesta, es decir de forma inmediata a su redacción por el agente de la autoridad, ya es exigible plenamente. El abono de su importe deberá efectuarse sin dilación una vez comunicada al sancionado, en caso contrario la administración procederá al embargo de cuentas corrientes, salarios o bienes de forma ágil y contundente. A partir de ahí el ciudadano que esté en desacuerdo con la sanción impuesta, habiendo ya pagado la misma o habiendo sido embargado de forma efectiva, deberá iniciar un largo camino de recursos por la vía administrativa para llegar finalmente a los tribunales de justicia, por supuesto pagando de su bolsillo todos los gastos que su reclamación ocasione, muchos no podrán hacerlo. Sintetizando, el ciudadano pasa de ser demandado a demandante y ni más ni menos que contra la Administración del Estado. La desproporción en medios y recursos se convierte en incalculable debido a su magnitud. Si además tenemos en cuenta que la denuncia formulada por funcionario público tiene presunción de veracidad y valor probatorio su declaración, nos colocamos en una situación de indefensión enorme a no ser que podamos demostrar, por ejemplo, que el momento de los hechos nos encontrábamos a miles de kilómetros de distancia o alojados en alguna cárcel en régimen cerrado.

Cacheos sin respeto a la dignidad de la persona e identificaciones realizadas de forma indiscriminada, traslados a comisaria, disolución de reuniones, estimación subjetiva de la peligrosidad, intervención autorizada de la seguridad privada, responsabilidades para los organizadores de manifestaciones o actos similares,.... quedarán al criterio de los agentes, de las fuerzas de seguridad. Estaremos de acuerdo en que esta ley más que velar por la seguridad ciudadana lo que pretende es aniquilar la seguridad del ciudadano. Una seguridad que hoy está protegida por los jueces y que de ponerse en marcha la nueva ley quedará en primera instancia en manos de aquellos que nos detienen.

Si acudimos a la vía constitucional, la ley entra en contradicción, vulnera o mutila, en todo o en parte, ciertos artículos de la Carta Magna: Art.15, Art.17, Art.18, Art.20, Art.21,  Art.22, Art.24, Art.25, Art.39, Art.53, Art.55....lo que viene a convertirla en una segura senda hacia el estado policial.

Dice este ministro, que por cierto nunca ha durado más de cuatro años en un cargo público, la media es de dos años, dice que dado que España se encuentra en vías de franca recuperación económica el número de manifestaciones tiende a reducirse y que por tanto también las posibilidades de aplicación de la ley, motivo por el cual por no deberiamos preocuparnos tanto por su contenido. Como si ya existiera el pleno empleo, la justicia social, la educación, el aborto, la sanidad, su dimisión y otras zarandajas que los ciudadanos nos empeñamos en reclamar de forma ilegal según el ministro. Solo le ha faltado decir eso de "no la hagas y no la temas", que es precisamente lo que pretende con su impresentable iniciativa, que no hagamos nada ante las continuas agresiones a que nos somete el partido político que lo nombró o ante las injerencias de su Opus Dei en la libertad personal y colectiva de los españoles.

Como guinda de remate, la ley en su Disposición Final, establece que : "Cuando los infractores sean extranjeros (...), podrá aplicarse, además de la multa, la expulsión del territorio español", como para que un belga de Benidorm participe en un escrache al alcalde. Si esto se hace con los extranjeros residentes o turistas que no se hará con los que carecen de documentación o con aquellos que después de atravesar el Estrecho con la ayuda de un neumático de camión consiguen poner pie en arena española.

Tal y como dije antes la duración en los cargos públicos de este señor ministro es muy corta y si nos atenemos a la media parece ser que su etapa como ministro de Interior está a punto de concluir,  debería haber concluido ya, circunstancia positiva para conseguir el archivo de la ley en algún cajón del ministerio, lo malo sería que una vez cesado en Interior se le nombrase ministro de Justicia, o porqué no, de Seguridad Ciudadana.


Benito Sacaluga


24 de febrero de 2014

CONFUSIÓN PERPETUA






La importancia que el fallido golpe de estado de 1981 tuvo y tiene para los españoles debería al menos exigir que no fuese tratado de forma tan frívola como lo hizo Jordi Évole el pasado domingo. No todo es lícito para conseguir altas cifras de audiencia. La publicidad engañosa previa que La Sexta realizó sobre el asunto caló en gran parte de los ciudadanos y así engañados sintonizaron con la emisora de forma masiva. Aunque ayer y hoy, muchos de los televidentes  hayan caído en la cuenta de lo irreal de su contenido, en la mente de muchos otros que, o bien no vieron el programa en su totalidad o bien no hayan entendido su propósito, la versión ofrecida permanecerá por mucho tiempo, quizás para siempre.

Por otra parte y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid hablemos de la Guardia Civil y del 23-F. La Guardia Civil, fuerza armada que ejecutó el golpe, se convierte en foco de atención cuando hoy está siendo cuestionada por su reciente intervención en Ceuta. La obediencia debida y la cadena de mando salvaguardan la responsabilidad de los agentes. El Pacto del Capó resucita convertido en el Pacto de la Playa. Como en otras tantas ocasiones la autoridad competente, por supuesto militar, quedará en el anonimato y libre de responsabilidades. 

Que hayan transcurrido treinta y tres años desde la intentona golpista y se siga especulando sobre la participación de Juan Carlos I en la misma, más que la frívola atención de Jordi Evole debería gozar de la visión tragicómica que solo el irrepetible Gila podría ofrecernos. La tardía aparición de un uniformado rey ejerciendo su función constitucional como mando supremo de las Fuerzas Armadas nos indica el camino para llegar a establecer en donde se encuentra la más alta responsabilidad sobre la actuación de los golpistas. Un breve discurso en formato de mensaje, analicemos el siguiente párrafo del mismo:
Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes del Estado Mayor que tomen las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
"Para evitar cualquier posible confusión"  ¿ A que confusión posible se refiere?. Desmentir ante los mandos militares que tal y como se les indicó actuaban con su visto bueno puede que sea la intención más probable. ¿Hasta donde llega la obediencia debida de los miembros del Ejército y la Guardia Civil  y donde empieza a convertirse en colaboración necesaria totalmente voluntaria? ¿ En que punto de la débil línea que separa la rebelión militar de la sedición debemos situar a instigadores y ejecutantes del golpe, a todos?

Prescindamos de complicadas hipótesis y centremos la atención en la cronología de los hechos reales y en los reales hechos. El teniente coronel Tejero irrumpe con sus guardias en el Congreso a las 18,00 horas, tan solo 45 minutos más tarde está registrada la conversación mantenida por el general Juste con la Zarzuela, el rey fue conocedor del suceso,al menos de forma oficial, en ese mismo momento. Un cuarto de hora más tarde Milans es retirado del mando aunque en Valencia ya está declarado el estado de excepción, pero no obstante y antes de comenzar la grabación del mensaje Juan Carlos habla con Milans. Los GEO toman RTVE y los tanques circulan por las principales calles de Valencia mientras Tejero desautoriza la propuesta de Armada y Gabeiras ordena el arresto de Milans del Bosch. Ya han pasado seis horas desde que Tejero sacó su pistola en el hemiciclo y las ametralladoras funcionasen en plan antidisturbios, actuación proporcionada al peligro latente. Aún tienen que transcurrir una hora y catorce minutos más para que RTVE emita el mensaje en diferido de Juan Carlos. Un mensaje que debería haberse producido a las 18,15 de la tarde y que no obstante se emite a las 01,14 horas del día 24 de febrero, se demora siete horas, retraso inexplicable que se convierte en el principal motivo para la existencia de la confusión a la que el rey alude en su mensaje, una confusión que el rey ha provocado a causa de su inacción, una confusión inexistente para él y cuya mención es la piedra angular para ocultar el repentino cambio de posición en relación con el golpe. El retraso no fue tal, fue simplemente el tiempo que el rey tardó en valorar la continuidad o el aborto de la por él presuntamente conocida y autorizada maniobra atento a la vista del desarrollo de los acontecimientos. Lo importante para él era, por encima de todo, estar en el bando ganador, siempre desde su nacimiento fue así y nunca tuvo reparos sobre los medios utilizados para ello. El aborto finalmente se produjo y de él surgió el juancarlismo y la maquillada  investidura como demócrata de un rey sentado en el trono por un dictador al que juró obediencia.

Como dije antes y a pesar de los años transcurridos (33), la "confusión" permanece. Seria bueno que de una vez por todas desapareciera. El mensaje real lo pretendía pero es evidente que no lo consiguió. Bueno sería que el rey se dirigiese nuevamente a los españoles, de forma detallada y documentada y nos explicase que fue lo que realmente sucedió, al menos desde las seis de la tarde del 23 de febrero de 1981 hasta la una de la madrugada del siguiente día 24. Hay están todas las claves y Juan Carlos las conoce de primera mano. Desde luego está en la obligación de hacerlo, aunque solo sea por su obediencia debida a la Constitución. El hecho de que no lo haga perpetúa una confusión que, visto lo visto, solo beneficia a la corona.

Benito Sacaluga



23 de febrero de 2014

TIEMPO DE PACTOS







Como siempre sucede a la vista de unas elecciones, las formaciones políticas comienzan a sondear la posibilidad de pactos en aras de conseguir un mayor número de votos. Cada uno busca su compañero de viaje entre aquellos con los que sus ideas están próximas. No deja de ser una incongruencia que esto suceda cuando al mismo tiempo y desde los partidos minoritarios se pide la diversidad y, con razón, se califica al bipartidismo como una zancadilla a la democracia.

Más que de ir juntos finalmente van revueltos. Tu me respetas esta parte del programa, yo meto un poco del tuyo, tu puesto en las listas será garante de escaño.............¡ Malditas listas cerradas!. Parejas de baile que se separan cuando la música de las urnas termina o cuando los pisotones hacen imposible marcar el paso de la pactada partitura.

La sincerada declaración de independencia que las nuevas formaciones esgrimen como virtud en su presentación a la sociedad queda en solo palabras en el mismo momento en que el pacto se firma. Política al fin y al cabo, una vez más. Reparto o perdida estratégicos de la independencia con fines electorales. Pérdida de la frescura política por parte de las nuevas formaciones, una frescura no ya necesaria y deseada por muchos ciudadanos, sino también imprescindible para la regeneración democrática. Ilusiones una vez más a la basura.

El próximo lunes IU y PODEMOS se sientan a negociar y yo me pregunto el qué. Sus ofertas y fines son idénticos sobre el papel y desde el micrófono: Impulsar un proceso constituyente para recuperar la soberanía popular, controlar ferreamente o incluso nacionalizar la banca privada, acabar con la austeridad y los recortes sociales, auditar la deuda española y diseccionar la misma entre legitima e ilegitima, un nuevo sistema fiscal, revalorización de los salarios y las condiciones de trabajo y despidos, laicidad efectiva del estado, acabar con los desahucios, potenciar la construcción de vivienda pública y ayudas para acceso a la vivienda, desarrollo óptimo de la ley de dependencia, reorganización del poder judicial, impedir las privatizaciones de los servicios públicos, eliminar las actuales iniciativas populares sobre el aborto, suspender las intervenciones militares españolas en otros países, modificar las leyes sobre inmigración, etc... solo PODEMOS anticipa una variante: la celebración de unas primarias de verdad.. Ésta, me temo que junto con el consabido reparto, puede que sea las única linea de la negociación. PODEMOS quiere inventar lo que ya está inventado e IU esgrime la patente sin desaprovechar el dejarse ayudar por el tirón mediático de su posible socio.

Incluir en los programas electorales como propósito irrenunciable el restablecimiento de la República en España ahora no toca, sigue sin tocar, aún más allá de no tocar la izquierda española lo considera una palabra tabú, peligrosa para la suma de votos. Ya habrá tiempo dicen, aunque realmente no lo piensen, o ya habrá tiempo piensan aunque realmente no lo digan. Puede que en sus anticipos programáticos nos intenten mostrar el horizonte republicano pero lo hacen muy veladamente y eso no es bastante, muchos ciudadanos no captan el confuso mensaje. En estas andamos. Tampoco se escucha nada potente relacionado con la derogación de la Ley de Amnistía, paso imprescindible para que podamos mirar cara a cara a la justicia sin que muchos nos sintamos despreciados por ella.

Con la excepción de ERC, solo pequeñas agrupaciones alzan la voz republicana, organizaciones en las que, huérfanas de medios y de apoyos, sus propósitos son de muy difícil logro. Su diseminación y falta de conexión acentúan su escaso potencial de convocatoria y exposición de sus fines. Eso dicen. Los partidos políticos que deberían ser el altavoz y medio de las ideas republicanas, no sin cierta vergüenza, miran para otro lado, para su lado.  Por otra parte los ciudadanos, desde su hastío político, se muestran reacios a cambios de calado, más aún si estos se proponen por formaciones que desde  1975 se han plegado interesadamente y en demasiadas ocasiones a las exigencias del actual sistema.

A la esperanza de PODEMOS se unen nuevas formaciones que encuentran en las elecciones europeas una posibilidad de establecerse con representación en el panorama político, para desde ahí acometer con posibilidades nuevas convocatorias autonómicas o nacionales. Organizaciones como VOX y RED ( Juez Silva). RED hasta nos habla de un proceso constitucional, todas tratan de encontrar un hueco aprovechando el desastre económico, social y político que vive España. En el caso de que lo consigan ¿seguirán en solitario su camino?. Solo si los resultados son excelentes o así se prevé que sea podrán hacerlo y aún así negociaran con otras formaciones desde la excelencia de sus cartas.

En 1977 fueron 82 las formaciones políticas que se presentaron a las elecciones generales, UCD con un 34,44 % de los votos y PSOE con un 29,32 % desbancaron de forma contundente a los 80 partidos restantes y esto sucedió en gran parte gracias a la dispersión de votos entre formaciones sin posibilidad de obtener escaño. El PCE se hizo con un 9,33% de los votos, poco ha avanzado desde entonces, AP solo consiguió un 8,21 % de los votos en 1977 y hoy en 2011 disfruta de su segunda mayoría absoluta gracias a la desaparición de la UCD y partidos derivados posteriores. Realmente poco a nada ha cambiado políticamente España en 37 años. ¿Porqué? Quizás la respuesta sea la unidad de la derecha, su permanente "Alianza", y la falta de cohesión de la izquierda.

Benito Sacaluga









19 de febrero de 2014

LOS BROTES ROJOS






Mientras que la situación empeora día a día para las familias, nos vemos obligados a asistir a lamentables espectáculos de manipulación de los datos económicos. Una manipulación que tiene como objeto el conservar el electorado al que el Partido Popular engañó en 2011. Todo el mundo sabe que la economía española a nivel real aún está muy lejos de tocar fondo y que cuando lo haga será para mantenerse en él, pero el gobierno tiene que negarlo sistemáticamente aunque nuevamente vuelva a ser necesario acudir al engaño.

Todas las cifras son manipulables pero si estas se componen de trece dígitos o más la manipulación es mucho más sencilla. Ante la inmensidad del dato objetivo es cómodo y fácil contraponer datos relativos que nos puedan dar, y esa es la idea, una percepción equivocada de la realidad. Que nos hablen del 1 % del PIB nos puede parecer insignificante, no así si el dato se nos facilita mediante la expresión de lo que ese porcentaje realmente representa. En nuestro caso y según datos aún provisionales el 1% de nuestro PIB representa exactamente 10.223.870.281,77 de euros, o lo que es lo mismo 1.701.108.880.701,75 de las antiguas pesetas. También el euro, los datos en esta moneda, juega en nuestra contra a la hora de la percepción real de las cifras, de su magnitud.

Datos manipulados e indicadores debidamente seleccionados son los instrumentos que el gobierno utiliza para disfrazar una gestión económica desastrosa. Cifras soltadas alegremente ante los medios de comunicación sin más explicaciones.

Hace días que el Banco de España publicó los datos de morosidad de las entidades financieras españolas al 31 de diciembre de 2013, es decir el importe total de las operaciones de crédito a particulares y empresas que dichas entidades califican como de difícil o imposible cobro a causa del impago reiterado de sus vencimientos. En un ambiente de recuperación como el que el gobierno nos asegura, sería lógico que la morosidad bancaria presentase síntomas de disminución y también que el crédito experimentase un cierto crecimiento. Nada más lejos de la realidad. El gobierno no habla de estas cifras y lo hace sabiendo que las mismas son un excelente barómetro de la situación de la economía real, una situación desesperada que el gobierno se niega a reconocer públicamente, mientras prepara nuevas medidas fiscales que la deterioraran aún más, a cambio de arañar algunas décimas en un déficit publico de cuyo importe son ellos los únicos responsables, al igual que lo son de la galopante deuda publica en la que han sumido al país.

Tomando como referencia los datos relativos al 31 de diciembre de 2011, fecha de la llegada del PP al poder y el 31 de diciembre de 2013, último dato publicado por el Banco de España, podemos ver el grave deterioro que presenta la economía real y la necesidad de estar preparados ante una nueva crisis de nuestro sistema financiero, crisis a la que sin duda y al igual que en las anteriores el gobierno del PP remedará con nuevas inyecciones de dinero público, de ese dinero de todos que además no tenemos y que se obtendrá vía endeudamiento, al mismo tiempo que trataran de convencernos de que no afecta al para las familias inútil dato del déficit.

MOROSIDAD ENTIDADES FINANCIERAS ESPAÑOLAS

Datos en millones de euros:

                                                2011       %/Cartera      2013       %/Cartera      Variación
CARTERA DE PRESTAMOS            1.782.554                      1.448.223                          - 334.331
MOROSIDAD                                       139.760        7,84 %      197.045        13,61 %        5,77 %


Como podemos ver la morosidad ha aumentado tanto en términos absolutos, como en relativos sobre el importe total de la cartera de préstamos. En términos reales el importe de la morosidad de 2013 es un 40,99 % superior a la que había en 2011, si bien en términos comparativos con la cifra de total-cartera el porcentaje de aumento sea de un 5,77 %. Igualmente podemos constatar que la cartera de préstamos al 31 de diciembre de 2013 es inferior en más de trescientos treinta mil millones a la existente a finales de 2011. Cifras incontestables que nos indican que los préstamos no se pueden pagar y que el crédito lejos de crecer se ha contraído en un 18,76 % con respecto al vivo a finales de 2011. Unos auténticos "brotes rojos" sobre los que el gobierno no se ha pronunciado y, tristemente, tampoco la oposición. Una morosidad que tras la cesión de activos tóxicos al estatal banco malo (Sareb) sigue en niveles insostenibles, lo que nos hace pensar que su volumen ha sido y sigue siendo manipulado a la baja por las entidades financieras, entre otras cuestiones para aligerar el importe a efectuar en concepto de provisiones y además de que así sus balances ofrezcan una adecuada aunque irreal solvencia. Una morosidad que asciende a la astronómica cantidad de Ciento noventa y siete mil millones de euros y de la que únicamente el 50% está soportada por garantía real (hipotecaria), y el resto (90 mil millones) encuadrados en un riesgo con garantías de muy difícil ejecución.

En términos absolutos, con una caída de las "ventas" (créditos vivos) de un 18,76% y un aumento de la cifra de impagados de un 40,99 % cualquier empresa se vería obligada a cerrar sus puertas, no así los bancos ya que la mano del gobierno compensa estos escandalosos datos con la constante emisión de una deuda pública (227 mil millones de euros más que en 2011) en la que los bancos encuentran el refugio para su supervivencia, junto a un desmesurado e incontrolado cobro de comisiones, y mano que también estará presta para salir en su ayuda "vía rescate" si fuese necesario, que lo será. "Quid pro quo".

Benito Sacaluga




3 de febrero de 2014

SINDICATOS S.A.






Hace tiempo que los sindicatos españoles parecen haber desaparecido. Salvo noticias relacionadas con la corrupción que les salpica y a pesar de la situación actual de los trabajadores no se hace ninguna mención a ellos en los medios de información, solo noticias negativas para el sindicato. Una noticia reciente nos dice que la UGT tiene en marcha su segundo expediente de regulación de empleo en poco más de un año. Entre unas cosas y otras más de 350 trabajadores a la calle. Paradójicamente, cuando más trabajo tienen es cuando despiden personal. Como para llevarle la contraria a los empresarios que aligeran sus nóminas está el tema, se dirán.

En contraposición, la CEOE y patronales derivadas afilan sus garras diariamente arañando las paredes de la Moncloa, exigiendo más reformas laborales y reducción de salarios con el informe del FMI en el bolsillo. Están presenten en telediarios y prensa tanto o más que nunca. Con su antiguo presidente entre rejas pueden dar la cara sin miedo a que se la rompan, como en tantas otras situaciones nacionales, como en el PP, en el PSOE y en Zarzuela nadie se enteraba de nada salvo aquel al que los jueces meten mano.

Por tanto, los trabajadores más indefensos que nunca y aferrados a su puesto de trabajo sean cuales sean las condiciones, como para hacer huelgas está el patio se dicen, ahora que ser mileurista es un privilegio de muy pocos. Rajoy y los suyos, pues eso, a lo suyo, sabiendo que la munición de sus opositores tiene la pólvora mojada. O nosotros o nada, dicen.

Lejos quedan los tiempos en los que Zapatero, pañuelo al cuello, pedía a los lideres sindicales que no le dejasen solo y que además no le montasen follones, "cuento con vosotros les decía", hoy el presidente del gobierno lo único que les dice es que devuelvan el dinero que ha desaparecido en sus cortijos andaluces y que callados están mas guapos, lo mismo que a Rubalcaba. Ya no esperamos curiosos ver en la tele las reacciones de Mendez y Toxo, esa especie de "duo dinamico" que ya no compone ni canta y solo está para añorar temas de los 70, de esos 70 en los que Marcelino dormía entre rejas en Carabanchel mientras su esposa, incansable, le tejía jerseys de lana, unos jerseys que nunca cambió por la camisa de Ralph Lauren de sus actuales camaradas. Un Marcelino militante en un sindicato que él fundó y que lo único que recibía del estado eran palos y cárcel. Un sindicalista que en toda su vida solo se casó con su mujer. Un hombre comprometido, un obrero de la Perkins que se libró del garrote franquista de milagro, pero no de largos años de cárcel, Cuando salió en "libertad" dijo esto: «ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar». con él no lo consiguieron pero hoy a la frase le sobra el plural.

Por aquel entonces la contabilidad de los sindicatos se llevaba en un libro muy pequeño, las cuotas de los afiliados y poco más, hoy con miles de millones de pesetas de subvenciones del estado, cursos de formación y demás funciones retribuibles, son "necesarios" varios departamentos de contabilidad, aunque con dos personas debería sería suficiente para llevar las cuentas de cada agrupación , ingresos - gastos y punto, pero no, la  burocracia, coches oficiales, tarjetas de crédito, viajes, dietas, propaganda corporativa y todas esas cosas inútiles para el fin último de un sindicato obrero, exigen que un ejercito de contables, administrativos y secretarios/as ordene una actividad económica compleja. Poco ha tenido que hacer el capital para domesticar a los sindicatos, simplemente enseñarles el color del dinero y lo bien que se vive con los bolsillos llenos. Los gobiernos igual, subvenciones a cambio de silencio o como mucho alguna que otra pancarta "corporativa". No cabe duda, la reunión más importante que celebran los sindicatos es con el gobierno a la hora de negociar el dinero que van a recibir anualmente del estado, y todos sabemos que nadie da nada gratis, y la que mantienen con los consejos de administración de las extinguidas cajas para poner precio a un si en el acta que se les pone a la firma, participaciones preferentes incluidas.

El PSOE anda de renovación de dirigentes, IU hace relativamente poco que cambió los rótulos de los despachos, los fracasos electorales pasan factura, sin embargo en UGT y CC.OO no se mueve nadie a pesar de que han perdido a casi todos sus militantes y simpatizantes, solo les queda el staff y por si fuera poco el roto están despidiendo trabajadores.

Con la derecha en el poder absoluto y sin sindicatos, los empresarios ríen y sopesan incluir el derecho de pernada en los contratos laborales, unos contratos cuya duración y contrapartida económica jamás hubieran consentido los sindicalistas de raza y menos aún sin lucha. Ante este expolio no hay Reforma Laboral que valga por mucho que se adorne de Ley, pero los sindicatos han perdido su capacidad de convocatoria, se lo han ganado a pulso, una capacidad que, no nos engañemos, nunca fue adecuada y últimamente las manifestaciones parecían más un acto de apoyo a los sindicatos que una protesta. Tanto es así que los del PP han metido en un cajón el recorte con el que pensaban obsequiar al derecho de huelga.

Sin sindicatos no hay "lucha" obrera, falta el nexo de unión y no sé pero me parece que sin luchar hoy en día no se consigue nada. La responsabilidad de los dirigentes de UGT y CC.OO ante este panorama es enorme, deberían irse a sus casas, jubilarse y dejar paso a aquellos que estén preparados y dispuestos. Los actuales no pueden seguir, ya han demostrado que no valen para el puesto. Sin libertad no hay independencia y cuando se cobra dinero del estado la libertad está condicionada. Un sindicato no se puede ni se debe gestionar como si de una sociedad anónima mercantil se tratase, si así se hace le falta el alma.

Millones de trabajadores y millones de parados se merecen tener quien les represente y quien les defienda, no para negociar un ERE, sino para que se cambien las reglas del juego, unas reglas que permiten poner trabajadores en la calle, no para mantener la empresa viva sino para aumentar la cuenta de resultados. Unos ERE que ponen en la calle a trabajadores con 30 años de antigüedad en la empresa para luego ser sustituidos por jóvenes con contratos indecentes y sin derechos adquiridos. Bueno, perdón, lo de derechos adquiridos es hablar por hablar, el trabajo ha dejado de ser un derecho para convertirse en el sueño de una noche de verano.


Benito Sacaluga